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La nueva dimensión del cine llega al Rex DESTACADO

Rosario de Porras y Marcelo Gazzano adelantan cómo funciona la nueva tecnología que traen a Córdoba por primera vez. Desde el jueves 24.

Las butacas vibran, se mueven hacia adelante, hacia atrás, a los costados, siguiendo a los personajes más allá de la propia vista. También con todo el cuerpo.

El perfume del césped en una caminata de dos enamorados en un parque será real. O el humo de un incendio. O el viento y el agua. 

Los cines Gran Rex –de capitales locales, en una industria cada vez más dominada por multinacionales– inauguran este jueves su primera sala 4D, que además será la sexta en el país (segunda fuera de Buenos Aires) en contar con esta tecnología. 

En las últimas dos décadas, el cine se ha reconfigurado, no sólo en la forma de hacer películas sino en la manera de verlas. En diciembre se cumplirán 20 años del desembarco del primer complejo multisala en Córdoba, con la inauguración del Showcase en Villa Cabrera, que abrió nada menos que con Titanic.

Muchas salas, mucho más chicas, permitían una rotación de títulos que acompañara la creciente producción audiovisual del mundo, especialmente de la gran industria hollywoodense. 

 

En 2010, los Hoyts inauguraron la primera sala 3D en Córdoba, y luego todos los complejos se adaptaron y la adoptaron como opción ineludible a la hora de programar los títulos.

Ahora, un complejo cordobés, sin complejo de inferioridad, se anticipa a todos con una inversión de riesgo para traer el 4D a la capital, que propone ampliar la experiencia cinematográfica tradicional a nuevos sentidos.

El fin de semana, la actividad en el Rex era intensa. Los técnicos de la empresa argentina Lumma, una de las cuatro homologadas en el mundo, trabajaban a destajo instalando las cómodas butacas equipadas con todo lo necesario, los ventiladores en las paredes, las luces especiales, todo sincronizado con el proyector.

La vieja sala 3 del Gran Rex, que tenía lugar para 137 espectadores, ahora contará sólo con 72 ubicaciones, porque el tamaño de las butacas es mucho mayor que las tradicionales. Las obras incluyeron un escalonado diferente, nuevos conductos y todo un completo sistema de luces para efectos.

“Todo nació como una curiosidad, en abril del año pasado –cuenta Rosario de Porras–. Me puse a investigar qué era esto del 4D, y me comuniqué con la gente Lumma, la empresa argentina que es una de las tres homologadas en el mundo”. 

En un primer momento, pensaron que era imposible afrontar el riesgo, pero en marzo de este año, cuando viajaron a Buenos Aires en familia para ver una sala en acción, se convencieron. 

“La inversión es importante, para recuperarla en varios años”, agrega Marcelo Gazzano. “Pero no es el cálculo de la sala 4D lo único que tuvimos en cuenta. Hay clientes que verán que tenemos tecnología que otros complejos no tienen, y podemos ganar clientes no sólo en el 4D sino en 3D y 2D. A esos potenciales clientes quizás podamos convencerlos con la tecnología nueva, con los precios, y la atención. Podemos ganar nuevos mercados”.

Acerca de cómo convencerían al público más tradicional, al que le gusta ver cine “como antes”, responden: “Cada vez hacen falta más sensaciones, para sentirse dentro de la película. Si ves Rápido y furioso y te movés igual que el auto, lo vas a disfrutar mucho más. Igual que si en una escena de mucho viento lo sentís en la cara. Cada vez se asemeja más a la realidad”. 

Las películas

Actualmente se estrenan unas tres películas al mes con posibilidades de aprovecharse en salas 4D. Hay que tener en claro que no necesariamente utilizan la dimensión visual del 3D, como en el caso de Anabelle, que utilizarán para la proyección inicial en el Gran Rex.  

Los títulos para 4D no nacen en ese formato sino que en los Estados Unidos se eligen algunos filmes posibles y se hacen propuestas de sincronización de movimientos, aromas, luces, agua y viento. Las distribuidoras luego tienen poder de veto: pueden corregir, hacerle cambios sustanciales o, incluso, pueden negarse a la adaptación. Una vez aprobadas y sincronizadas, ese archivo se envía digitalmente a las salas que tienen tecnología 4D, y se coordinan con el proyector. 

Mariano Roca, uno de los técnicos de Lumma que trabajó en la instalación cordobesa, explicó que esta es la séptima sala que instalan con esa tecnología, y es una tendencia en aumento.